En 1849 dos buscadores de oro que se encontraban explorando unos riachuelos a miles de kilómetros de distancia, encontraron oro simultáneamente en la quebrada Sutter en California y en el río Yuruari en Guayana. Se desencadenó así dos de las fiebres de oro más impresionantes de los tiempos modernos, aunque la noticia de las riquezas del descubrimiento de oro en Yuruari se divulgó más lentamente. Sin embargo, cuando se estudiaron las muestras de cuarzo aurífero de El Callao en Nueva York, París, Londres y Hamburgo en 1853, se encontró que contenían 50 onzas de oro por tonelada -las mejores minas daban 4 onzas-... se inició la estampida.

El Callao, pueblo minero fundado en 1853 con el nombre de Caratal, que se traslada después a las orillas del río Yuruari donde recibe el nombre con que lo conocemos actualmente. El Callao, famoso por sus minas de oro, su Orfebrería exquisitamente artesanal, por la alegría y amabilidad de su gente y por su coloreado Carnaval armonizado con melodías interpretadas en especiales dialectos.
Su temperatura promedio anual es de 26,3 °C.
La precipitación anual es de 1.400 mm.
Altura 150 msnm.
Fiestas tradicionales
El Calipso como música y el Carnaval como fiesta colectiva, se han convertido paulatinamente en un auténtico símbolo de la cultura de El Callao y de todo el estado Bolívar. Por el atractivo que ejercía la explotación de oro y la posibilidad de lograr una rápida riqueza, el Callao se convirtió en el escenario de la mezcla de diferentes culturas, entre las que destacan junto a los habitantes de origen local, un grupo de ingleses y un notable número de pobladores oriundos de las Antillas británicas y francesas. De esa mezcla han surgido unas ricas tradiciones, donde han tenido preeminencia el aporte afroantillano, entre ellas el calipso y su carnaval.

El Carnaval, basado en los alegres compases de El Calipso, reúne durante varios días a las comparsas de disfraces y bailarines que realizan largos desfiles coreando las canciones con el acompañamiento de la concurrencia que por miles acuden a las fiestas del Rey Momo como se le llama tradicionalmente en El Callao. Entre los personajes que no pueden faltar y que son claves en estas celebraciones destacan las Madamas, que son personajes femeninos que lucen con gran elegancia pañuelos anudados en la cabeza y vistosos ropajes a la manera tradicional de las Matronas de Guadalupe y Martinica; otros personajes son los Diablos, quienes se presentan vestidos de rojo y negro, exhiben máscaras de impresionantes aspectos y esgrimen sus tridentes para abrir paso a las comparsas, y los Mediopintos, que son unos individuos que algunas veces solos y otras veces acompañados deambulan por las calles con sus rostros y manos ennegrecidas algunas veces con lubricantes de carros, otras veces con cremas y se encargan de untar o ensuciar a aquellas personas que no colaboren con ellos dándoles su donativo correspondiente, "medio o te pinto". El Calipso en El Callao y su Carnaval forman parte del repertorio cultural venezolano y son testimonios vivientes de nuestro mestizaje.